Quizá te has preguntado alguna vez qué función tienen las comillas de seguimiento. Dicho de otro modo: ¿te has fijado alguna vez en que estas comillas de cierre [»] no se emplean siempre para finalizar una cita?
Hace mucho que no traigo al amigo Jack, así que ya toca: vayamos por partes, como decía él cuando de diseccionar (destripar decía) se trataba.
¡Adentrémonos en el apasionante mundo de las comillas en general y de las de seguimiento en particular!
Cuántos tipos de comillas hay y para qué sirven
Las comillas son signos de puntuación, como las comas, los puntos, los puntos suspensivos, el punto y coma, los dos puntos, la raya de diálogo… Su función (la de las comillas) es indicarle al lector que cierta palabra o conjunto de palabras tienen un valor diferenciado.
Dicho de otro modo: al lector le dice algo distinto de esa palabra o conjunto de palabras, si las comillas (cualesquiera) están, que si no están.
La función de las comillas de seguimiento es indicarle al lector que cierto personaje sigue hablando o que se cita el texto de un autor en varios párrafos seguidos. Compartir en XEn orden de importancia, al menos en español, tenemos tres tipos:
- Comillas angulares, latinas o españolas: (« »).
- Comillas inglesas (“ ”).
- Comillas simples (‘ ’).
Y tienen funciones específicas, como puedes sospechar; si no, para qué tantas, ¿verdad?
Comillas angulares, latinas o españolas
El Diccionario Panhispánico de Dudas (2005) dice que «en los textos impresos, se recomienda utilizar en primera instancia las angulares».
Tal como acabo de hacer aquí al ceñir la cita que sigue:
En El Quijote de Miguel de Cervantes, Alonso Quijano le dice esta frase a su escudero: «La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ellas, no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre».

En esta página de ‘Publicar con calidad editorial’, de Mariana Eguaras, puedes ver cómo queda el párrafo sangrado respecto al resto de párrafos.
Es la primera función de las comillas angulares: informar al lector de que lo entrecomillado no pertenece al autor del texto. Se trata de algo que ha dicho otra persona y, además, de forma literal.
Ahora bien, si la cita es larga, más vale destacarla del resto del texto, como puedes ver en la imagen del libro de Mariana Eguaras*.
Comillas inglesas
Estas son las que vienen en todos los teclados, las que utilizas por defecto (has buscado las angulares y dices que no están, pero estas no fallan).
“No me gusta nada que digas eso —apretaba los ojos mientras lo oía hablar así— porque te juro que no es verdad”.
Y son las que empleas cuando escribes a mano.
Comillas simples
Las comillas simples sirven para destacar una palabra dentro de un texto entrecomillado.
“No me gusta nada que digas ‘eso’ porque te juro que no es verdad”.
“El nuevo ‘iPhone’ de Apple ha sido un éxito de ventas”.
Esto último, si por alguna razón quisieras destacar el nombre del aparato, por ejemplo; no porque iPhone deba entrecomillarse.
Los tres tipos de comillas en juego
En el siguiente ejemplo puedes ver un uso simultáneo de los tres tipos de comillas:
- Angulares, por fuera, abrazando todo el párrafo;
- Inglesas, abrazando la cita literal;
- Simples, haciendo hincapié en una palabra que en ese contexto tiene un peso (yo misma podía haber puesto ‘peso’, así, de no haber tenido la cursiva para destacar ese término).
«Marga le había dicho: “No es asunto tuyo y no quieras saber por qué lo llamó ‘cabrón’, con todas las letras, en cuanto se dio la vuelta”. Tampoco yo pregunté más».
Un uso muy especial: las comillas de seguimiento
Se llaman comillas de seguimiento o comillas de seguir. Hay autores noveles que las desconocen —y algunos no tan noveles— y se quedan perplejos cuando los correctores las incluimos en sus textos.
No es algo caprichoso.
Como pasa con cualquier otro signo, las comillas de seguimiento, que son estas también tienen su función.
Y, en efecto, no te equivocas: son como las comillas de cierre angulares [ » ].
Las comillas de seguimiento se utilizan en la escritura de diálogos en textos literarios, periodísticos y académicos. Indican que un personaje sigue hablando en un párrafo nuevo o que se cita a otro autor en distintos párrafos seguidos.
Advertencia
Esto no son comillas de seguimiento (>>). Ni esto otro son comillas angulares: (<< >>).
La función de las comillas de seguimiento
En una novela
A veces, se da el caso de que un personaje toma la palabra… y no la suelta.
Por ejemplo, hay un diálogo que se inicia con su correspondiente raya de diálogo; a partir del segundo párrafo hasta el último, se ponen comillas de seguir:
—No puedes saberlo porque no te he contado la historia. Mi padre nos dejó cuando yo tenía ocho años y apenas había aprendido a armar los cestos de mimbre. La verdad es que se preocupó por que yo tuviera un modo de ganarme la vida. Blablablá… [tres o cuatro líneas más, por ejemplo].
»Ya nos habíamos acostumbrado a prescindir de él cuando, un día, asomó por la puerta. Pero, ¡pásmate!, que no venía solo; lo acompañaba un niño que tendría tres o cuatro años menos que yo. Un crío rubio con los ojos como tizones que… [ocho o diez líneas, por ejemplo].
»La primavera siguiente fue tremenda. La riada se llevó toda la cosecha y se llevó también los cestos que tenía listos para la venta. Hasta las cabras del vecino se llevó. ¡Cómo es la memoria! Recuerdo que en medio de todo aquello, seguía sonando una radio que emitía canciones sin parar. ¡Canciones! Como si no pasara nada. He visto al hombre hace poco, al vecino que perdió las cabras y el único carro que tenía para ayudarse con la carga. ¿Sabes? Tampoco le duró mucho su mujer. Está muy mayor ya; creo que nunca se repuso aquel desastre. [Y más líneas de perorata].
Y no se cierra cada párrafo porque podríamos estar dando a entender que se trata de historias independientes.
En un ensayo
También las utilizamos cuando necesitamos dividir una cita de otro autor en varios párrafos.
En tal caso, la dinámica es la siguiente:
«Párrafo de inicio, con comillas de apertura.
»Párrafo de continuidad, con comillas de seguimiento.
»Segundo párrafo de continuidad, con comillas de seguimiento.
»Tercer párrafo…, ídem.
»Párrafo final con comillas de seguimiento al principio y comillas de cierre al final».
Lo destaco porque este es un uso que no coincide con el caso de la novela. Allí no se termina cerrando porque no tuvo lugar un inicio recogido con comillas.
Excepción
Aunque puede darse este otro caso: una novela dentro de otra novela.
Supón que estás narrando una escena y que, dentro de ella, relatas algo que la protagonista (María) extrae de un libro que tiene entre manos:
María se sentó en la primera silla que vio libre. Abrió por cualquier página y leyó:
«—No puedes saberlo porque no te he contado la historia. Mi padre nos dejó cuando yo tenía ocho años y apenas había aprendido a armar los cestos de mimbre. La verdad es que se preocupó porque yo tuviera un modo de ganarme la vida. Blablablá… [tres o cuatro líneas más. Observa que se abren comillas al inicio porque esto pertenece al libro que abre María].
»Ya nos habíamos acostumbrado a prescindir de él cuando, un día, asomó por la puerta. Pero, ¡pásmate!, que no venía solo; lo acompañaba un niño que tendría tres o cuatro años menos que yo. Un crío rubio con los ojos como tizones que me recordó a mi hermano: “Esta no es mi casa. ¡Yo no quiero quedarme aquí!”, dijo. [Y siguen ocho o diez líneas; y puesto que hay una cita literal de ese niño (otro personaje), debe ir entre comillas inglesas].
»La primavera siguiente fue tremenda. La riada se llevó toda la cosecha y se llevó también los cestos que tenía listos para la venta. Hasta las cabras del vecino se llevó. ¡Cómo es la memoria! Recuerdo que en medio de todo aquello, seguía sonando una radio que emitía canciones sin parar. ¡Canciones!…». [Se cierran comillas aquí porque es aquí lo que termina de leer María, nuestra protagonista].
Le había interesado la escena, pero un ruido, como si hubiera caído un mueble, la sobresaltó y cerró el libro de golpe.
Advertencia
No se pone espacio entre las comillas y la palabra contigua o la que precede, aunque el corrector de Word diga lo contrario.
¡Ah! Y esto se aplica a todo tipo de comillas.
Propina 1
Puede darse el caso, en un ensayo o en un texto divulgativo, de que la cita de otro autor comprometa más de una página; incluso, que esa cita contenga muchos apartados.
De ser así, podemos prescindir de las comillas de seguimiento y aplicar solo las comillas de apertura y de cierre.
Propina 2
Comillas para pensar.
No es una nueva modalidad de comillas. Sirven para recordarte que es el modo de decirle al lector, también, que alguien está pensando.
«Desde entonces no he podido dormir. Leo y releo lo que llevo escrito, pero ni siquiera eso me sirve. Qué desesperación. Nunca termina uno de decir todo lo que querría ni del modo que había imaginado», pensó mientras se subía al tren.
Propina 3
Atajos de teclado para extraer comillas angulares (« »):
En PC:
- Las de apertura, con las teclas Alt + 174
- Las de cierre, tecleando Alt + 175
En Mac (copiado de internet, que yo uso PC, así que lo pongo con esa prevención):
- Comillas de apertura: ‘Alt + Mayúsculas + tilde / {’
- Comillas de cierre: ‘Alt + Mayúsculas + ç / }’.
Propina 4
Todo esto que podríamos llamar normas o pautas no deja de ser algo meramente convencional, un acuerdo entre hablantes de una misma lengua; en este caso, del español, puesto que en inglés no es así. En inglés, cada parlamento de un personaje se recoge entre comillas (inglesas, por supuesto).
Observa también que ponen el punto y la coma antes de las segundas comillas, al contrario que nosotros, que ponemos comillas y punto o comillas y coma.
«I’m saying,» Ray said, «that thing’s got magical powers. And Julie’s the perfect wish.» He started laughing and pointed at his own temple and then turned and jogged off.
Nada me haría más feliz que ver esos próximos textos que me envíes con un dominio absoluto sobre el asunto de las comillas en general y de las comillas de seguimiento en particular.
¡Felices escritos!
*Se hace sangrando, esto es, remetiendo hacia la derecha todo el párrafo y dándole un punto menor o dos a la tipografía.
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Gracias Mariam,
no conocía las comillas de seguimiento, sí que las he visto cuando leía, pero no tenía muy clara su función.
Yo sigo usando las comillas angulares y también las copiaba (porque lo del alt 174 no resulta) pero ahora que el diseño de mi blog es con fondo oscuro y letras blancas, como copie algo queda en blanco y no hay tu tía, así que tengo que poner las dos comillas españolas.
Un abrazote grande, grande
Emerencia
Hola, Emerencia:
Qué raro que no te funcione el atajo del teclado… Los números tienes que teclearlos en el teclado numérico, es decir, en la columna de la derecha (no los que vienen en la fila de arriba). Prueba a ver.
En todo caso, no termino de entender muy bien lo que te pasa. Comillas angulares, latinas o españolas son estas: « »
Supongo que has querido decir que te ves obligada a poner las inglesas, las que el teclado trae por defecto, o sea, estas: » «.
Un abrazo fuerte.
Hola, Marian.
En mi caso, había usado comillas inglesas dentro de los párrafos iniciados por comillas de seguimiento por creer que era lo correspondiente al tratarse estas de comillas latinas. Mi lógica era aplicar lo mismo que cuando había una cita dentro de otra. ¿Cree que es un error manifiesto o podría pasar por una cuestión de estilo personal (algo perdonable)?
Muchas gracias y gran post.
Hola, Elías:
Es correcto como lo haces: dentro de un párrafo iniciado con comillas de seguimiento, si se incluye una cita, debe encerrarse con comillas inglesas. Revisaré mi artículo; por tu comentario, deduzco que no he incluido ese caso. Gracias por ponerme sobre la pista.
Recibe un saludo muy cordial.
Releo mi texto y veo que sí lo incluí:
»Ya nos habíamos acostumbrado a prescindir de él cuando, un día, asomó por la puerta. Pero, ¡pásmate!, que no venía solo; lo acompañaba un niño que tendría tres o cuatro años menos que yo. Un crío rubio con los ojos como tizones que me recordó a mi hermano. «Esta no es mi casa. Yo no quiero quedarme aquí», dijo.
De cualquier modo, nunca viene mal una revisión. ¡Gracias!
El caso está incluido, pero las palabras citadas, las del niño, no están entre comillas inglesas. (No importa tanto; yo también he llegado aquí con esa duda y entiendo que la respuesta está en la explicación que sigue al ejemplo).
En el administrador de mi web estaba correcto y no se reproducía así en el artículo publicado (¿duendes enredando?).
Creo que ya está solventado.
Gracias.
Un saludo.
Muchas gracias, este artículo tuyo me ha salvado un diálogo un poco largo, era una confesión; y además, como suele decirse: «he aprendido algo y me he divertido» ¡Jajaja! ¡Me gusta tu estilo!
Un saludo.
Palmira Blum (autora)
¡Pues qué alegrón me das! Me alegra mucho saber tanto lo uno (que te ha servido) como lo otro (ja, ja, ja).
¡Suerte con todo, Palmira!
Un saludo literario.
¿Qué ocurre en el caso de que un personaje esté hablando y en el siguiente párrafo comienza con una cita que el personaje está leyendo? ¿Y luego, en el siguiente párrafo el mismo personaje sigue leyendo? (En este texto se han usado las comillas angulares para el seguimiento de diálogos, y las inglesas para las citaciones).
—¡No considerará esto a la ligera cuando se le lean los cargos! Esto es solo una audiencia preliminar.
»“Y ahora, escuche, escuche. Se le acusa de asesinato en primer grado en la persona de…
”Secuestro en primer grado: el susodicho…
”Asesinato y asalto con intención…
»¡Silencio en la sala!
Hola, Jacqueline, ese párrafo debería escribirse así:
—¡No considerará esto a la ligera cuando se le lean los cargos! Esto es solo una audiencia preliminar. Y ahora, escuche, escuche [entiendo que lo dice este mismo personaje]: «Se le acusa de asesinato en primer grado en la persona de…; secuestro en primer grado: el susodicho…; asesinato y asalto con intención…». ¡Silencio en la sala!
O bien, así:
—¡No considerará esto a la ligera cuando se le lean los cargos! Esto es solo una audiencia preliminar. Y ahora, escuche, escuche [entiendo que lo dice este mismo personaje]: «Se le acusa de asesinato en primer grado en la persona de… Secuestro en primer grado: el susodicho… Asesinato y asalto con intención…». ¡Silencio en la sala!
Las comillas de seguir se emplearían solo en el caso de que antes de leer los cargos, el personaje se extendiera en su parlamento a lo largo de ocho o diez líneas.
Recibe un saludo muy cordial.
Gracias Marian.
En el texto, es siempre el mismo personaje el que sigue hablando, solo que en el segundo párrafo empieza a leer y en el siguiente párrafo sigue leyendo, aqui lo explico mejor:
—¡No considerará esto a la ligera cuando se le lean los cargos! Esto es solo una audiencia preliminar. (Juan habla)
»“Y ahora, escuche, escuche. Se le acusa de asesinato en primer grado en la persona de… (aquí Juan comenzó a leer en el siguiente párrafo)
»”Secuestro en primer grado: el susodicho… (Juan sigue leyendo en el siguiente párrafo)
»”Asesinato y asalto con intención… (Juan sigue leyendo en el siguiente párrafo)
»¡Silencio en la sala! (Juan vuelve a hablar sin leer)
(Estoy usando comillas inglesas para las citas y las angulares para cuando el diálogo del mismo personaje se extiende. Para diferenciarlas)
Entiendo. Si cada nuevo párrafo se extiende o se refiere a un nuevo pliego de cargos, es correcto así.
Ahora bien, ¿qué razón de ser tiene que «Y ahora escuche» se sitúe fuera de la primera intervención e inicie la primera alegación? ¿Y qué sentido tiene que la última frase no vaya así?:
——¡Silencio en la sala!
Porque ahí hay un corte en las lecturas de los cargos. Es como hacer una ‘vuelta al presente’ para llamar la atención del público (como pasa en la primera frase). Si luego sigue enumerando cargos, puedes volver a situar comillas de seguir + comillas inglesas.
Gracias por tu respuesta Marian, la razón es que hay más en cada uno de los párrafos, por lo que puse puntos suspensivos. Me sirvió saber que así están bien. Tras haber hecho más búsquedas, encontré que puedo poner toda esa parte que Juan está leyendo en cursivas, en cuyo caso puedo omitir las comillas de seguimiento inglesas y dejar solo las angulares.
De haberlo tenido delante (y no a través de una explicación, que condiciona), es probable que se me hubiera presentado la solución de la cursiva, pero cursiva y comillas de forma simultánea, no: https://fundeu.do/cursivas-entre-comillas-redundancia/
Las comillas de seguimiento que ponías eran las angulares [»], no las inglesas.
En todo caso, me alegra saber que has (casi) resuelto.
Si quisieras continuar la conversación, hazlo a info@marianruiz.com.
Muchas gracias.
Hola,
muchas gracias por tu aportación.
Quisiera saber, por favor, si tengo que hacer sangría, en cada nuevo párrafo, cuando utilizo las comillas de seguimiento.
Muchas gracias
Hola, Beatriz:
La respuesta es sí.
Suerte con todo.
Un abrazo.