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Para qué sirve una coma

By abril 1, 2020 No Comments

Más de una vez te has preguntado para qué sirve una coma; si, de no haberlas, no sería más sencilla la vida. Las comas te lían. Nunca sabes si van aquí o allá a excepción de unos pocos casos en que su función está clara:

Trajo naranjas, guayabas, papayas, maracuyás, pitahayas.

Aparte…, ¿para qué? Seríamos mucho más felices si no hubiera comas; sobre todo, ahora que la vida se nos ha quedado así, como en coma (un mal chiste, disculpa; debe ser producto de los días que llevo sin que me dé un rayito de sol).

Para qué sirve una coma en otro contexto

Pues mira para qué sirve una coma cuando no hay naranjas ni frutas exóticas que echarse a la boca: sirve para organizar el texto y que el mensaje llegue al destinatario con el sentido que se emitió. Ni más ni menos.

Para qué sirve la coma

La coma, de camino a dar sentido al texto.

Esto que sigue es un ejercicio para verificar si éramos más felices cuando no las había:

Todos estábamos enclaustrados unos se lo tomaban mal y otros peor pero aguantaban porque tenían a mano los móviles unos y otros aunque las chicharras ardían podían llamar a familiares y amigos cuando el tedio o la ansiedad se volvían insoportables aun cuando amigos y familiares no servían más que para deprimirse un poco más tampoco ellos tenían la receta.

Hay que echarle ganas y par de lecturas a ver qué puñetas quiere decir. Probamos de este otro modo…

Todos estábamos enclaustrados. Unos se lo tomaban mal y otros peor, pero aguantaban porque tenían a mano los móviles, unos y otros. Aunque las chicharras ardían, podían llamar a familiares y amigos cuando el tedio o la ansiedad se volvían insoportables, aun cuando amigos y familiares no servían más que para deprimirse un poco más; tampoco ellos tenían la receta.

Dos puntos, cuatro comas y un punto y coma después, se lee mejor. ¿O no?

Algunos ejemplos más de para qué sirve una coma

Hay casos en que los textos resultan sumamente confusos y hasta se disloca el mensaje por completo:

Eso solo, lo hará ella.

Eso, solo lo hará ella.

 

No quiere saber.

No, quiere saber.

 

No, espero que me digas algo.

No espero que me digas algo.

 

Recordarás esta conocida genialidad de Julio Cortázar; inevitable mencionarla cada vez que hablamos de comas:

«Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda».

¿Dónde pones la coma?

«Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer, andaría en cuatro patas en su búsqueda».

«Si el hombre supiera realmente el valor que tiene, la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda».

Dislocamos el lugar de las comas

Para qué sirve una coma

Alguna vez sacas la coma de contexto y te queda así de chula, pero tienes que ponerle mucho empeño.

Sacar las cosas de contexto sirve, en general, para malmeter. Pero a mí las comas me salvan la vida literaria y escritural —no solo a mí—, así que no pienso remotamente malmeter con ellas; todo lo contrario: voy a sacarlas del lugar que les es propio para mostrarte su valor.

Porque, en ocasiones, no es fácil ver qué función hace una coma si no se saca de contexto.

Unos se lo tomaban mal y otros peor pero, aguantaban porque tenían a mano los móviles. Aunque las chicharras ardían podían llamar, a familiares y amigos, cuando el tedio o la ansiedad, se volvían insoportables, aun cuando amigos y familiares, no servían más que para deprimirse un poco más, tampoco, ellos tenían la receta.

Hay comas, pero se lee raro. No hemos atinado bien con el lugar donde deben ir.

¿La coma representa una pausa? Sí.

¿Cualquier pausa? No.

¿Tiene que ver con la respiración? A veces, coincide; el resto del tiempo, puedes darte el lujo de respirar aunque no haya una coma que te auxilie. Te insistí en ello al hablar de la coma criminal.

«Entonces, ¿para qué sirve una coma?», dices mientras clavas…

En general, ¿para qué sirve una coma?

En el origen de la escritura, los (pocos) lectores tenían que apañárselas sin marcas ortográficas: ni puntos ni comas ni —menos aún— punto y coma y todos esos signos que hoy nos son imprescindibles.

Im-pres-cin-di-bles, porque nos ayudan a descifrar qué se esconde en ellos.

Sinsignosdepuntuacionniespaciosquedelimitendondeempiezaunapalabraydondesiguelasiguiente puedes hacerte una idea de lo que suponía para los (pocos) que sabían leer. Imagina la cantidad de lecturas antes de recitar el contenido de los pergaminos.

De manera que una coma sirve para destacar estructuras gramaticales. 

¿Y qué es una estructura gramatical? Una unidad mínima de sentido dentro de un texto e independiente de una estructura mayor en la que puede o no insertarse. Una estructura gramatical es una frase.

Una coma sirve para destacar estructuras gramaticales, para organizar el texto y que llegue a su destinatario pleno de sentido. Clic para tuitear

Y una frase puede ser o no una oración. Una frase puede ser una sola palabra a condición de que signifique algo.

Por ejemplo: «¡Socorro!», «una moneda, por favor» o «miel sobre hojuelas» son frases; no son oraciones. Para acceder al estatus de oración, se requiere un sujeto y un verbo.

Volviendo a para qué sirve una coma: este signo se utiliza para indicar criterios de organización y de sentido de las palabras dentro de la frase.

Dónde se coloca una coma para que sirva como debe

Se coloca siempre pegada a la palabra o al signo que la precede. No en medio —no en ese lugar destinado a que corra el aire entre las palabras y que tiene el dignísimo nombre de espacio— ni pegada a la siguiente.

Una coma sirve para separar enumeraciones, explicaciones y comentarios

Como en el caso de las frutas del principio o como aquí, una coma separa enumeraciones:

Esperaba que vinieran todos: Carla, Jimena, Fermín, Ana, Roberto.

Incluso si se trata de explicaciones que se añaden a los sustantivos:

Las personas, preocupadas, ansiosas, confusas, no lograban sacarse el pasmo de encima.

Preocupadas, ansiosas, confusas son adjetivos que explican cómo estaba la gente (sustantivo); toda la gente. Y esto me lleva a añadir una nueva circunstancia en que la coma es fundamental: cuando se añaden explicaciones de más de una palabra. Como aquí:

A la gente, de natural distraído, empezó a torturarle cómo resistir la tentación de abandonar el confinamiento.

Pero, en cambio, cuando lo que se añade es una cualidad propia del sujeto, NO lleva coma:

La gente preocupada no lograba sacarse ni el pasmo ni el pánico de encima.

Función de la coma en la frase

A esta coma la han soltado ahí, fuera de su hábitat, y, mira tú, ni se inmuta.

Es decir, la gente preocupada, las personas agobiadas, todas las personas agobiadas; quienes no tenían preocupaciones estaban libres del pasmo y del pánico, es decir, se adaptaban mejor.

Una coma sirve también para separar comentarios:

Toda la gente, excepto aquella incapaz de gobernarse a sí misma, llevó la cuarentena de un modo admirable.

Una coma sirve para separar los vocativos y también para delimitar secuencias

La coma también sirve para separar los vocativos; y un vocativo —dicho sea de paso— es la forma en que te diriges a alguien:

Hijos míos, oíd lo que os digo: vendrán otras primaveras.

No sé cómo decirte, Paco, que esto es cosa mía.

Todos vosotros que me escucháis, atended lo que os digo.

Que no tengas ganas no sirve de excusa, Magdalena.

Una coma sirve para delimitar secuencias cuyo orden lógico se altera. Por ejemplo, el orden natural de los elementos en esta oración es sujeto (=yo; implícito), verbo (hago) y complementos (cada día de la semana y sin fallar ni uno solo).

Hago estiramientos y aerobic al amanecer, cada día de la semana y sin fallar ni uno solo.

Ahora adelantamos los complementos delimitándolos y separándolos con comas:

Al amanecer, cada día de la semana y sin fallar ni uno solo, hago estiramientos y aerobic.

Otro caso (sujeto: el tiempo; verbo: transcurría; y complementos: con una lentitud exasperante / durante aquellos días).

El tiempo transcurría con una lentitud exasperante durante aquellos días.

Operamos adelantando uno de los complementos:

Durante aquellos días, el tiempo transcurría con una lentitud exasperante. 1

¿Vas viendo para qué sirve una coma?

Una coma sirve para marcar un verbo que no está (y estaba hace nada)

La función de la coma

La coma está llegando a su destino.

No es cosa de repetirse que no está esto para dispendios. A veces dices algo de alguien y quieres añadir lo mismo referido a otra persona, animal o cosa.

Y no dices:

*Manoli tiene pecas por todo el cuerpo. Su hermana tiene pecas por todo el cuerpo. Los demás hermanos tienen pecas solo por la cara.

Dices:

Manoli tiene pecas por todo el cuerpo; su hermana, también; los demás hermanos, solo por la cara.

Te ahorras repetir un mismo verbo con todos sus complementos, que sería muy cansino. Las comas dan cuenta de esa ausencia.

Una coma sirve ante cierta condición necesaria para que algo se cumpla

¿Sabes para qué sirve también una coma? Para separar una parte de la oración que debe darse para que la otra parte se cumpla.

Si quieres aprender paciencia, apúntate a una cuarentena en veinte metros cuadrados y con tres críos hiperactivos.

En caso de debilidad o flaqueza, acúdase a los servicios sociales que operan por vía telefónica.

Como vuelvan a ampliar los plazos, que pongan en marcha títulos que acrediten a los resistentes.

Una coma sirve también en estos otros casos

No agotaré aquí los usos de la coma, ni mucho menos. El terreno en que la coma pasa a ser una cuestión de estilo personal —de gusto por textos más o menos enlazados— es otro mundo. Esto significa que hay comas indispensables, comas eludibles y otras que tienen que ver con un manejo que llamaríamos profesional.

Unos cuantos casos en los que la coma ofrece un servicio particularísimo:

a) Ante palabras o grupos de palabras que afectan al total de la oración:

Como consecuencia, solo se mantendrán activos los servicios indispensables.

Desafortunadamente, los ánimos no estaban entrenados para situaciones así.

En general, el sentido del humor escasea en estos casos.

De pronto, todos nos hemos vuelto un poco más serios.

En lo que se refiere a ti, confío en que resistas con buen ánimo.

b) Separa fórmulas de confirmación que se añaden para buscar la validación a lo que se ha dicho:

Nadie tiene idea de cuánto ha de durar esto, ¿verdad?

Y a mí me da en la nariz que aún tenemos para rato, ¿no crees?

Un proceso de esta envergadura es muy complejo, ¿o no?

Mejor abandonar ciertos lujos como venirnos abajo, ¿a que sí?

c) Después de un «etc.» u otras abreviaturas:

Y así pasaron marzo, abril, mayo, etc., y llegó el verano y no supo reconocernos.

Te contaron que duraría, 7, 15, 30 días, aprox., pero habría de durar mucho más.

Cuál es la función de la coma en un texto

Su majestad, la coma, recién llegada a destino.


1 ¡OJO!

Puede que persigas un efecto literario más acusado y te tiente hacer esto:

Durante aquellos días, con una lentitud exasperante, el tiempo transcurría.

Tiene un nombre: hipérbaton, y mi recomendación es que no lo hagas. Es un recurso retórico habitual en poesía, pero déjaselo a Bécquer:

«Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar».

Tu prosa no mejorará en virtud de esa alteración; al contrario: sonará pretendida, rebuscada, alambicada…


NOTA

Prometo seguir con la coma en otro artículo que se titulará La coma impertinente o algo así. Creo que estas cuestiones se asimilan mejor «en pequeñas ‘diócesis’» y esta entrega ya va cumplida.

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