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Cosas feas de las redes sociales

By agosto 8, 2018 No Comments

Hoy hablaré de ciertas cosas feas de las redes sociales. Porque es así: las redes sociales tienen cosas feotas. Como es agosto, me permito cambiar un poco el tono, ahora que no nos oye nadie.

¡Bendito mes del dolce far niente y de arenas que no dan las horas porque se han escabullido de sus campanas de cristal!

Te voy a contar cuáles son esas cosas que, a mi parecer, nos afean el patio internáutico:

El tiempo que nos secuestran a poco que bajemos la guardia

Las redes sociales, sobre todo alguna que yo me sé, son como agujeros negros. Te hipnotizan, te fagocitan, te hacen desaparecer de ti misma, persona que me lees. Regresas de ellas tres horas después y sufres una crisis de identidad.

Cosas feas de las redes sociales

Esto es una metáfora. Los agujeros negros tienen menos agua y están mucho más cerca.

Acota los minutos que te conectas: es primordial si no quieres que te esquilmen tu valiosísimo tiempo.

Las certezas absolutas

No tener dudas: qué cosa grande, ¿eh?  Dicho así, parece una cosa bonita, pero en realidad es una de las cosas feas que encontramos en las redes sociales. La razón es mía porque yo lo valgo.

Resulta que hubo un tipo que se sabía en posesión de una certeza absoluta. Se cargó a millones. Ni siquiera les otorgó el beneficio de la duda.

La duda no ofende. Cuando alguien te dice que la duda ofende, te está queriendo decir que confíes en su palabra; no que no sea sano dudar.

Criticar por criticar: otra de esas cosas feas de las redes sociales

Me refiero a lapidación, a la crítica porque sí; sablear al otro, que no tiene derecho a decir lo que dice. Porque es… Y puedes poner el descalificativo que quieras.

Cuando una persona discrepa con otra y la critica con redoble de tambores, debe suponer que porque así se lo señale y lo evidencie públicamente, cambiará su punto de vista. Clic para tuitear

A lo mejor piensa que los simpatizantes de esa opción la estaban esperando. Pasmosa ingenuidad.

Pasa mucho en los foros políticos y quizá también en contextos futboleros. Esto último lo digo con todas las precauciones, porque no lo sé, pero como el fútbol levanta pasiones y han pasado cosas muy feas alrededor de él…

Cosas feas de las redes sociales

A ver si se aclaran, que luego me dicen a mí que criticar está feo…

¿Te imaginas que la persona criticada pueda decir, qué razón llevas, me caigo del caballo en este momento gracias a tu clarividencia, no sé cómo no he sido capaz de verlo antes?

No, ¿verdad? Entonces, ¿para qué dilapidar tanta energía? La persona no moverá su posición porque tú se lo señales ni va a darse golpes de pecho. Además: nadie pidió tu opinión.

Quizá sea mejor utilizar los debates de otro modo. Te invito a echar un vistazo a la propina que incluí en este artículo.

 

Que te escriban con descuido 

No te conocen más que por tu avatar y por lo que escribes. Pero un privado es un privado y, total, no importa el descuido. A veces, hasta las propias editoriales incurren en ello. Esa es otra cosa fea de las redes sociales.

Señoras, señores: escribir bien es de personas guapas y consideradas y de ser buenas gentes.

Las publicaciones mal editadas

Soy muy tiquismiquis, lo reconozco. Lo oigo y lo leo incluso entre gente culta. Conste que a todo el mundo se le escapa algo, que alguna vez todos metemos la pata. No me refiero a eso, sino a los errores recalcitrantes, tipo:

  • «este agua»
  • «mucho hambre»
  • «el mismo hambre»
  • «ese aula»
  • «han habido muchas personas peleando»
  • «inteligencia y bondad junto
  • «todo lo que es ella queda definida en su proceder»

Que no se corrijan incongruencias gramaticales es otra de esas cosas feas de las redes sociales.

Quienes están muy seguros de que no cometen faltas

No sé quién lo dijo: a veces he estado muy seguro de cosas que no son verdad. Y luego está ese dicho que viene a abundar en la idea: «al que anda le pasa». Imagina si no pones cien ojos.

Hablo de contextos de gente que escribe, que trabaja con la palabra. No voy a mencionar los signos de interrogación y exclamación que se nos han quedado de un solitario que da lástima. ¿Dos? ¿Para qué? Si en inglés va solo uno…

Lo que más obstaculiza la falta de esmero son las vigas mentales.



Aquí van otras cinco cosas feas de las redes sociales:

Cosas feas de las redes sociales

¡Ay! Abrevia, abrevia, que no te da la vida…

Párrafos inmensos o lo que es igual: ausencia de pausas

Las comas no se ponen para dar respiro al lector, sino para hacer acotaciones, delimitar subordinadas, enumerar elementos; es decir, para organizar el texto. Clic para tuitear

Pero es que, además, si no lo haces, se te ahoga el personal.

Y la poli viene por ti.

Exceso de notas entre paréntesis

Mi amigo (aquel del que te hablé cuando paseábamos por la Gran Vía) se dejó ver un lunes por la mañana (último del mes) como que venía a otra cosa, pero en realidad venía a ver si le dejaba unos cuartos (se debe creer que soy el rey Midas). Una vez le presté, nunca lo devolvió, pero siempre regresa con la misma cantinela: «Te añadiré los intereses». (A mí lo único que me interesa es que deje de dar por saco).

No me digas que no es mejor así:

Aquel amigo del que te hablé cuando paseábamos por la Gran Vía se dejó ver un lunes, último de mes; como que venía a otra cosa, pero en realidad venía a ver si dejaba unos cuartos. Debe creer que soy el rey Midas. Una vez le presté, nunca lo devolvió, pero regresa siempre con la misma cantinela: «Te añadiré los intereses». A mí lo único que me interesa es que deje de dar por saco.

Los paréntesis tienen usos muy concretos.


El yoísmo como vía de hacer amigos

Que no se comparta más que lo propio: lo mío, lo mío y lo mío.
Que te digan que les gusta cómo escribes y que nunca retuiteen ni compartan nada tuyo. Menos aún que añadan una glosa o un comentario.

O una entradilla de na.

Cosas feas de las redes sociales

Con lo bonito que era esto cuando empezó.

Y que te pidan favores porque a ti eso te sale tan fácil. Y los haces porque tú eres así. Y, a veces, ni las gracias.

Los gritos

Las mayúsculas para entradillas o para simples tuits. Me suenan a puro grito. Las mayúsculas en español tienen funciones específicas y esa no es una de ellas.

La mayúscula es una forma marcada y excepcional que cuando va fuera de contexto engrosa el hatillo de las cosas feas de las redes sociales.

Las rimas facilonas

No puedo con ellas. Pretender que porque algo rima es bueno no entra en mis cabales. O porque está lleno de sentimentalismo, que suelen ir parejos.

Vale, a veces no. Pero, por favor, que sea bueno. No metas ese sustantivo o ese adjetivo solo porque rima, que solo será otra de esas cosas feas de las redes sociales. ¿Dónde queda eso que te mordía por dentro y te hizo escribir el poema? ¡Dispara desde ahí! Y después, trabájalo.

Esto de escribir… Quién te mandaría a ti meterte en ello.

 

Propina 1

Qué fácil sería añadir otra más: la de quienes las utilizan como agencias de contactos. Mucho menos arriesgado que quedar en un bar y menos comprometedor: construyes un personaje a tu gusto y conveniencia, sin las (posibles) aristas y fricciones del trato directo.

Propina 2

Prometo otra entrada para hablar de cosas guapas, que las hay. ¡Claro que las hay! Si no, ¿qué estaríamos haciendo tú y yo aquí?

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