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Cómo redactar buenas sinopsis (caso práctico)

By julio 7, 2021 No Comments

Cómo redactar buenas sinopsis, caso práctico: un ejemplo con las distintas variables servirá para cubrir la distancia entre teoría y práctica; para salvar ese escollo que tiene la virtud de fijar el conocimiento. Hice mi promesa y aquí vengo, ¡dispuesta a cumplirla!

Vamos a ello.

Típica pregunta: «¿Y de qué va tu novela?». Si escribes, te la habrán hecho muchas veces.

Redactar sinopsis eficaces

«Mi novela va de un bosque, de una cría que lo atraviesa, de un lobo que quiere comérsela, de una abuela, de un cazador que… ¡Espera! Esto no es una sinopsis, ¿verdad?».

Si envías una propuesta editorial, también tendrás que contar de qué va (me refiero a una editorial de verdad, no a una de esas que pretenden hacer negocio a cuenta de tu ingenuidad. O de tu desconocimiento, que para el caso…).

Ingredientes para redactar una buena sinopsis

Ya lo dijimos aquí: una sinopsis debe reunir los datos necesarios para contar ese de qué va de forma breve, clara y eficaz.

También decíamos que hay muchos tipos de sinopsis, no uno solo. Una sinopsis demostrará su eficacia si está enfocada de modo específico a cierto destinatario… específico.

Es obvio que a un lector potencial —incluso a un lector beta o cero— le contarás cosas distintas que a quien te ayudará con su reescritura; o que le contarás cosas distintas a un agente literario o a quien contrates para el diseño de un vídeo promocional.

Los casos prácticos sirven para asentar el conocimiento. Para seguir hablando de sinopsis y encajar sus variables, tomamos como coartada un cuento... clásico pero no tanto. Clic para tuitear

Una pregunta que deberías hacerte es «esta sinopsis, ¿para qué?, ¿cuál es mi objetivo en este caso concreto?, ¿qué quiero conseguir?».

Digamos que esto es como la paella: hay una serie de ingredientes estandarizados a los que se añade la pericia de cada cocinero.

Ingredientes:

  • Un manuscrito.
  • Capacidad de sintetizar.
  • Capacidad de interesar o intrigar en función del receptor.
  • Cómo transmitir esa (breve) información del mejor modo posible.

Cantidades:

  • Muy medidas. Considera la presentación una delicatessen, un bocatto di cardinale.

De nuevo, las cantidades deben obedecer a la premisa cuál es mi objetivo a la hora de redactar esta sinopsis.

Visualiza a tu destinatario, a cada uno de ellos. Para no repetirme (la paella también lo hace si te pasas de rosca) te remito de nuevo a este artículo que escribí hace cosa de un mes.

Sinopsis enfocadas en un caso práctico

Cómo hacer buenas sinopsis (caso práctico)

Un bosque: se anticipa el drama. En la sinopsis importa el dónde.

Me ha costado dar con una obra conocida de todo el mundo para evitar acusaciones de destripadora.

Hablo de Caperucita roja, un cuento archiconocido incluso por quien no lee cuentos.

Con una salvedad: el cuento original de Charles Perrault (1628) —como todos los que han formado parte de una tradición larguísima— cumplía una función muy concreta: afianzar el patriarcado, demonizar el mal y recompensar el bien. También que las personas refrenaran sus pasiones naturales.

Lo cierto es que en esos cuentos moría gente a mansalva y padecían crudelísimas torturas (a ciertos niños los encerraba una bruja en el horno; otra niña se cortaba las piernas con un hacha porque unas zapatillas rojas habían sido su perdición; las chicas solo querían ser bellas y que se enamorasen de ellas príncipes de color azul cielo…).

En resumidas cuentas: transmitían ese tipo de moral horrenda.

Cuando Perrault escribió la Caperucita roja, nadie esperaba que una niña pudiera hacerse cargo de su sexualidad. O que un lobo no representara una terrible amenaza. Tampoco que un cazador respetase que personas y animales —siguiendo el hilo argumental del cuento— pudieran dirimir sus diferencias sin que mediara una intervención externa; menos todavía, violenta, como es la acción del propio cazador. ¿Y que una abuela rematase la faena?

Pero hay un librito encantador que anima y estimula con su ejemplo a adaptar los cuentos clásicos a los tiempos que corren. Se trata de los Cuentos infantiles políticamente correctos, de James Finn Garner (1995).

Cómo redactar buenas sinopsis a partir de un caso práctico

No reproduciré el cuento punto por punto, pero sirva esta especie de plagio descarado para que no te pierdas:

Planteamiento

A Caperucita Roja, una persona de corta edad, su madre le pide llevar una cesta con fruta fresca y agua mineral a la abuela. Es una petición cuyo objetivo es afianzar la cohesión en la comunidad y no como una obligación propia de mujeres. La abuela ni siquiera está enferma, sino que goza de perfecta salud física y mental.

Cómo escribir buenas sinopsis: un caso práctico

El personaje con su cesta y su ¿vulnerabilidad? a cuestas. Otro ingrediente fundamental en toda sinopsis.

La chavala recorre el bosque plena de confianza en su incipiente sexualidad; la imaginería amenazante, netamente freudiana, no la intimida en absoluto. En cierto momento, se ve abordada por un lobo que, curioso como es, quiere saber qué lleva y adónde va. Le hace la observación de que el bosque es peligroso.

Ella encuentra tal observación sexista y hace caso omiso de la advertencia. La considera propia de la condición de proscrito social del lobo.

Que él ataja y llega antes a casa de la abuela, que se la come —conducta válida para cualquier carnívoro— es de todos sabido.

Llega la niña y le dice:

—Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.

Clímax

Tiene lugar un diálogo en términos más que adecuados y respetuosos hasta que el lobo la aferra, dispuesto a devorarla. Lo último que le dice es «soy feliz de ser quien soy y lo que soy».

(Como ves, hasta el animal tiene un alto sentido de la propia dignidad).

Desenlace

Los gritos de Caperucita llegan a oídos de un operario de la industria maderera (o técnico en combustibles vegetales, como él mismo prefería denominarse), que se entromete blandiendo su hacha. La joven lo increpa:

—¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo?

El hombre queda mudo y atónito. La niña prosigue:

—¡¿Se cree, acaso, que puede irrumpir aquí como un neandertal cualquiera y delegar su capacidad de reflexión en el arma que lleva consigo?! ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre?

Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela salta de la panza del lobo, arrebata el hacha al operario maderero y le corta la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, su abuela y el lobo creen experimentar cierta afinidad en sus objetivos y deciden instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos. Juntos, viven felices en los bosques.

Sinopsis específicas según destinatario

Un lector no necesita saber cómo termina ni cuántas páginas tiene. Cuando lo esté ojeando, lo tendrá en sus manos y no tiene más que consultarlas si fuera un dato que le interesase.

Ese lector está buscando saber de qué va y si tiene el ánimo para leer algo así. ¿Se conjuga con sus gustos? ¿Qué tema aborda? ¿Hay misterio, terror, romanticismo, se centra en una época determinada? ¿Disfrutará con tu novela?

Sinopsis, todas las sinopsis

¿Será imprescindible mencionar al lobo en esta sinopsis?

Si no la tuviera aún consigo, podrías añadir las palabras clave y dónde podría encontrarla.

Ejemplo de sinopsis comercial o para el lector

Al lector no le importa lo más mínimo si a ti te gusta lo que escribiste, así que escribe la sinopsis en tercera persona. Sé profesional también y escribe de forma concisa:

La joven Caperucita Roja se dispone a cumplir con el deseo de su madre de llevar un refrigerio a su abuela. Al atravesar el bosque, se encuentra con un lobo que la advierte de ciertos peligros. Ella lo desdeña. El lobo, como carnívoro que es, busca su comida en casa de la abuela. Y entonces, llega Caperucita.

¿Se la comerá? ¿Iniciarán un diálogo estratégico? ¿Quién de los dos será más solvente? ¿Tendrá la joven recursos para eludir las intenciones del lobo? ¿Qué será de la abuela?

Caperucita Roja es una historia basada en el ejercicio de la propia dignidad que busca retribuir al cuento clásico valores acordes con la época actual. Se aleja, sin embargo, de la presunta perfección que ampara lo políticamente correcto al hacer gala de un indudable sentido del humor.

Lo que le dices al lector

De forma indirecta, le cuentas a quién va dirigido: es un cuento que habla de valores y que tiene buenas dosis de humor. Por tanto, es, sobre todo, para adultos que sabrán ver en él el esfuerzo que el autor hace por replantearse el cuento clásico.

Quién lo diría: abuela, lobo y niña acaban haciendo buenas migas y jugándose un parchís entre las sábanas… (Esto no lo pongas en cualquier sinopsis, claro; además, es una ocurrencia mía).

Hay que conocer el cuento clásico, advertir qué moraleja encierra y con qué inteligencia e ironía se contrarresta.

Temas principales

Estos son los temas incluidos en la breve sinopsis:

  • el ejercicio de la propia dignidad;
  • el respeto por la idiosincrasia de cada uno;
  • el abordaje desde el humor;
  • la reparación del cuento clásico.

Palabras clave

Joven, madre, abuela, bosque, lobo, carnívoro, camisón, cama, leñador (operario maderero).

Ejemplo de una buena sinopsis para un diseñador

Hablas con el diseñador para encargarle la portada y ciertas ilustraciones del interior. Solo con decirle que es sobre Caperucita Roja, lo más probable es que rememore el cuento. Pero aquí hay algo que se aleja del cuento clásico, empezando por la imagen de la protagonista.

¿Qué atmósfera tiene este cuento tuyo?

Será más eficaz esto otro:

Cómo redactar buenas sinopsis a partir de un caso práctico

Ojo con la sinopsis que enviarás a la prensa: cuida que no haya equívocos ni difundan lo que no es.

Caperucita Roja es la prota, es muy resuelta y tiene una gran confianza en sí misma. Hay un bosque y un lobo que la ve muy apetecible. Primero se adelanta y va a la casa de la abuela, supersaludable (la niña va a visitarla por razones filantrópicas). Total: el lobo se la come, algo propio de su condición de carnívoro, y se viste con su camisón. La moza llega, dialogan y, cuando él hace ademán de comérsela, la chica grita (lógico). Se presenta un leñador, pero ella lo pone en su sitio: lobos y mujeres son capaces de resolver sus diferencias sin ayudas masculinas. Ante semejante discurso, la abuela sale como vomitada de la barriga del lobo, corta la cabeza al tipo y ellos tres descubren que pueden tener objetivos comunes.

La novela tiene 190 páginas y está dirigida a un público adulto.

Lo que le dices al diseñador

«No coloques a una niña víctima ni a un lobo terrorista ni a una abuela demacrada. Y, si te parece, añade algún elemento irónico o sarcástico. La cantidad de páginas, ya sabes, para tomarlas en cuenta en relación con el grosor del lomo».

Con esa sinopsis, el diseñador tiene los elementos visuales imprescindibles y conoce los valores que la asisten.

Ejemplo de una buena sinopsis para la prensa

Concisión, precisión y claridad son tres pilares imprescindibles para que la prensa no desvirtúe la novela.

Caperucita Roja es una niña desprejuiciada, solidaria y valerosa. Afronta todo tipo de peligros con una gran confianza en sí misma y una solvencia digna de admiración.

Es una novela de reivindicaciones, de ruptura de estereotipos, de salvaguarda de dignidades, que les hará preguntarse a los lectores: ¿a qué tendrá que enfrentarse la chavala para demostrar con su comportamiento, integridad y valores?

Lo que le estás dando a la prensa

La pregunta con la que cierras la nota es, en realidad, una frase de venta que bien puede servirles como eslogan. Vale igual para quien quiera hacer una presentación de tu novela.

Ejemplo de una buena sinopsis para un asesor

Al asesor tienes que contárselo todo y hacer hincapié en tus dudas y trabas.

Como a cualquier crío, me fascinaban los cuentos, pero casi tanto como me aterrorizaban. Ahora pretendo resarcirme, hacer un acto de justicia poética: busco replantearme este cuento de manera que se adecúe a mi época.

Caperucita Roja es una preadolescente educada en valores como la solidaridad y la contribución al bienestar de la comunidad. Su madre le pide que lleve una cesta de víveres a la abuela y aquí destierro el primer prejuicio: no lo hace como obligación típicamente femenina, sino como acto que lubrica la vida familiar.

Cómo redactar unas buenas sinopsis con un caso práctico como referente

En la sinopsis al asesor, deberás contarle incluso que prevés que lobo, abuela y niña acaben montando una barbacoa entre las sábanas.

Se encontrará con el lobo, pero no se amedrenta; aun así, tienen lugar las escenas en que el lobo se apresura para llegar a la casa de la abuela. Sé que su naturaleza carnívora se lo exige, pero ¿hacer que se coma a la abuela? ¿No será muy heavy? Y si no se la come, ¿qué hace con ella?, ¿amordazarla y meterla en un armario? Pienso que así me salgo de las premisas del original y no me gusta. A fin de cuentas, mi intención es colocar un lenguaje políticamente correcto —aunque con mucha ironía— que revele lo que a mi juicio son las aristas de una moral caduca.

¿Es razonable que lobo y niña mantengan el diálogo tradicional a cuenta de la distorsión que sufre la mirada de la cría al confundirlo con la abuela? ¿Cómo ves que la abuela vomitada se cargue al leñador?

En la sinopsis al asesor…

Como ves, el lenguaje se ha vuelto mucho más cercano, amistoso, descargado de solemnidad.

Le estás contando que quieres preservar el original, adaptarlo a tu época e incluir buenas dosis de humor.

Para redactar buenas sinopsis…

La historia sigue siendo la misma, pero se sintetiza de maneras muy distintas: ni dar más de lo necesario a quien tratas de echarle el lazo ni dar menos a quien debe echarte una mano.

Recuerda: las palabras clave son las que diferencian tu novela de otras novelas que hay en el mercado.

Propina

Recuerda también los cuatro elementos imprescindibles para una buena sinopsis comercial.

De entrada, querías escribir de algo muy concreto porque era lo que te pitaba. Te pusiste a ello y… fueron pasando cosas: añadiste tramas y subtramas, algún personaje nuevo, alguno más exigente que te obligaba en otro sentido, giros que no contemplabas…

Total: que primero iba de esto tu novela y luego iba de lo otro y cuando quisiste darte cuenta te habías salido del mapa.

No pierdas de vista que una buena sinopsis comercial tiene en cuenta los cuatro puntos que mencionamos al principio:

  • Quién y en qué situación se encuentra.
  • Qué complicación le sobreviene.
  • Un anzuelo para que pique el lector y le provoque ganas de zambullirse en la historia.
  • Marrón en que se verá si no lo logra.

Ocúpate de dar lo que prometes. Ten delante tu sinopsis cuando escribas tu historia. Y si introduces cambios, que la sinopsis siga siendo el aperitivo que despierta las ganas de… comérsela. 😉

¿Te queda claro? ¿Te ayudó el artículo? ¡Me encantará saberlo!

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