Recursos de escritura

La coma optativa

By mayo 6, 2020 6 Comments

Hoy te traigo la coma optativa u opcional, la de los permisos, la que no obliga. Yo la llamo impertinente porque nos pone susceptibles: unos que sí, que hay que ponerla; otros que no, que para qué.

Y la RAE no se mete. Deja que nos tiremos de los pelos solitos.

Hay comas opcionales u optativas, pero conviene saber entre qué márgenes nos movemos para no acabar diciendo lo que no queríamos decir. Clic para tuitear

Ningún texto caerá por exhibir este tipo de comas ni por no exhibirlas; ahora bien, si aprendes cuándo (mejor) sí y cuándo (casi mejor) no ponerlas, tendrá (casi) tanto mérito como resistir la cuarentena.

Para empezar, una coma que no es optativa

Antes de meternos en harina, demos un pasito para atrás: como norma general, no se pone coma con las conjunciones y/e, ni, o/u. Y tampoco si escribes ni… ni o tanto… como.

Adoro el pastel de queso, los bombones de higo y el sorbete de limón cava.

Nadie sabe si esto acabará mañana, dentro de quince días o dentro de tres meses.

Dijo que no le importaban las represalias e hizo algo que iba contra las normas.

Te saldrá una tortilla generosa con siete u ocho huevos.

No le gustan ni los abrazos ni los besos ni otras demostraciones de cariño.

Es preciso aplicar las medidas tanto a las personas afectadas como a las demás.

Debes estar preguntándote qué sentido tiene hablar de la coma optativa si empezamos por una coma que no lo es y que tiene su propio artículo. O de esta otra, grave, muy grave, en virtud de la cual te destierran del Olimpo literario.

Cómo acertar al poner la coma optativa

Supón que se trata de comas que se brindan a que escojas…

Es para abrir boca. Las excepciones se dan a partir de la norma. Este caso no iba a ser menos.

Tres casos en que la coma puede preceder a estas conjunciones

Hay circunstancias —tanto literarias como lingüísticas en general— en que la coma puede estar y puede no estar, incluso en presencia de esas conjunciones. Son esas comas optativas las que, en ocasiones, generan controversia.

Tomo la y como modelo para explicarte cuándo puede haber una coma que la preceda, pero se aplica igual al resto de las conjunciones que he mencionado.

  1. En una serie que se interrumpe porque se añade una conclusión o una consecuencia:

Marta subió al estrado, miró al público y respiró hondo, y comenzó a hablar con voz temblorosa.

No quería saber nada ni de política ni de religión ni de fútbol, ni que le hablasen de cosa alguna que pudiera generar controversia.

Hicimos un acuerdo que pretendía comprometernos a ambos, y no sirvió de nada.

Le dije que no fuera, y no me hizo caso.

  1. Si las dos secuencias que enlaza la y son extensas (aunque no es obligatorio, insisto):

Le gustaba madrugar para gozar de la luz de la mañana inundando paulatinamente loso contornos mientras golpeaba las teclas del ordenador, y bajaba a desayunar en cuanto oía a su hijo abrir de un golpe la puerta de su habitación.

3. Es más clara la presencia de la coma si en una secuencia como la anterior se dan dos sujetos distintos:

María hizo las paces con su hermano pequeño porque temía que su madre se enterase de la fechoría, y Carlitos supo desde ese momento que podía morder un ojo a su hermana sin que esta se chivara de nada.

Dos casos de coma optativa en que es mejor ponerla

Es decir, en estos casos que siguen, puedes no ponerla y no delinques, pero la cosa te queda más guapa si la pones:

  1. Delante de excepto, salvo y menos es recomendable ponerla.

Todos votaron al mismo vecino, excepto el del segundo derecha, que se abstuvo.

No tengo ganas de ir, salvo que me digas que es importante para las chicas.

Le gustan toda clase de frutas, menos las granadas.

2. Si buscas dar un relieve especial a los elementos que separan las conjunciones:

Ni llamó, ni comunicó a nadie dónde se encontraba, ni reveló después su escondite.

O que vengas, o que no vengas, o que te cruces de brazos: lo hará de todos modos.

Álvaro escribe, y pinta, y cocina, y cose a máquina, y lo hace todo bien.

Ese hombre es cruel, e insensible, e inhumano, e incívico hasta decir basta.

Dos casos de coma optativa… de veras

La coma optativa u opcional

Una margarita y otra y otra… Cuida que la ‘y’ no pierda su razón de ser y pon comas solo cuando necesites añadir expresividad.

Comas optativas como margaritas optativas: a gusto del consumidor. Podrías no poner coma en estos dos casos. Verás que el sentido permanece intacto:

  1. Cuando la y del segundo segmento no enlaza el último de los elementos:

También había canicas en la bolsa de tela, y de los colores más variados.

En ese caso, la y no está enlazando la bolsa de tela, que es el último elemento nombrado, sino que alude a otro anterior: las canicas.

Elena tuvo dificultades para salir de la casa, y Álvaro las tuvo para entrar.

Aquí, la y no enlaza casa sino dificultades.

  1. Caso de que el complemento circunstancial sea muy corto, aunque no haya conjunción, puedes o no ponerla:

Esta mañana[,] llegó más temprano que otros días.

Ayer[,] lo vi salir sin el abrigo de costumbre.

Dos casos de coma que parece optativa pero no lo es

A pesar de que las conjunciones y/e, ni, o/u y por ni… ni, tanto… como hacen su función de ligar elementos gramaticales, es muy frecuente ver que se añaden comas porque sí.

  1. Estas no las pongas. ¿Qué las justifica? No hay cambios de sujeto en las secuencias que se enlazan ni son largas ni se precisa dar relevancia a nada. Peor aún: la y pierde su función (fíjate en los ejemplos entre corchetes, en los que no hay y). O pones y o pones comas; ambas no: el mundo seguirá girando no solo igual sino más livianito:

Tengo ganas de verte, y de que se acaben las tonterías.

[Tengo ganas de verte, de que se acaben las tonterías].

En la bolsa había canicas de colores, y clips.

[En la bolsa había canicas de colores, clips].

Había una pila de recordatorios, y una agenda con nombres, y fechas en un papel.

[Había una pila de recordatorios, una agenda con nombres, fechas en un papel].

  1. Esta sí…, casi siempre. Es la coma elíptica: reemplaza al verbo. Ahí está el verbo omitido pero sobreentendido. La coma se ocupa de avisarnos:

Marisa era la lista, y Manuela, era un tembloroso apéndice en movimiento.

Dejé que Marcela recuperase las cartas, y Roberto dejé que recuperase, su chaqueta.

Matices a este segundo caso en que sí hay coma optativa

Cedo la palabra a la RAE & ASALE (Real Academia Española & Asociación de Academias de la Lengua Española):

«Aunque se recomienda el uso de la coma cuando se elide el verbo por cualquiera de los dos motivos mencionados [es decir, cuando el verbo ha sido mencionado con anterioridad o cuando se sobreentiende], no puede decirse que siempre sea obligatorio escribirla». (RAE & ASALE, 2010, p. 347).

El Lute, a la cárcel sin más miramientos.

El Lute a la cárcel sin más miramientos.

Dos y dos suman cuatro, y dos más, seis.

Dos y dos suman cuatro, y dos más seis.

El fonema es la unidad mínima e indivisible en el habla de una lengua, y el grafema, la unidad mínima e indivisible en su escritura.

El fonema es la unidad mínima e indivisible en el habla de una lengua, y el grafema la unidad mínima e indivisible en su escritura.

Cuándo puede no ir coma antes de pero

Casi siempre va coma antes de pero. La coma se prescribe cuando entre las dos oraciones que enlaza hay una oposición; o si la segunda matiza el valor de la primera:

Iría encantada de la vida, pero solo si no llueve.

No sabía qué decir, pero todo el mundo estaba esperando que hablara.

En estos otros casos en que la oposición no es tal, la norma indica que puede no ir coma antes de pero:

  1. Cuando liga palabras y no oraciones:
    Comas optativas u opcionales y claves para acertar en su colocación

    Los patitos parecen iguales, pero no lo son; con las comas pasa igual.

El salón estaba lleno de gente elegante pero frívola.

La cama se cobra más vidas pero con menos ruido.

Lograron una modesta pero acogedora complicidad.

Un pequeño paso para el hombre pero grande para la humanidad.

Los hombres se midieron con gestos complacientes pero agresivos.

De las mujeres, solo esperaban que fueran bellas pero tontas.

Créeme: el esfuerzo será muy pero muy importante.

  1. También cuando se trata de cualidades o características:

Sus ojos eran dos pozos sin vida pero aún parecían ver.

  1. Y puede ir coma o no dependiendo de que se quiera trabar más o menos el texto:

Había que hacerlo fuera como fuera; sin prisa, pero sin pausa.

De este a oeste, sin prisa pero sin pausa.

Nota: Después de pero no se pone coma, ni aunque le siga un signo de interrogación o de exclamación. Solo irá si le sigue un inciso.

De la coma optativa a la coma impertinente, un paso

¿Qué justificación dirías que tienen esas comas que siguen?:

*Se arremangó las perneras del pantalón, y se dispuso a meter los pies en el agua.

*Inspiró hondo, y cruzó el pasillo que conducía a la consulta.

*Vestía vaqueros, y una camisa azul por fuera del pantalón.

*Se dejó infundir ánimo, y sin añadir nada colgó.

*Terminó de deshacer la maleta, y preguntó qué hora era.

*El bierzo soplaba arrojando cuchillos, y se le colaba por las rendijas del alma.

En efecto: ninguna. La y queda degrada en su función primaria de unir elementos que acumulan. ¡Y cuántas de esas nos encontramos, incluso en textos corregidos!

Si dudas con la coma optativa…

Dudar es de gente sabia y prudente, así que no temas. Lo contrario es peor: puedes acabar estando seguro de cosas que no son verdad.

El sábado, todo el mundo fue al concierto.

Pero «el sábado» es un complemento corto; salvo que quieras hacer hincapié en él, puedes prescindir de la coma:

El sábado todo el mundo fue al concierto.

A veces, el complemento va adelantado, es decir, se modifica el orden convencional que tendría en la frase.

Recuerda que ese orden de los elementos es: sujeto, verbo y predicado; y parece natural que así sea: se trata de saber, en primer lugar, quién hace algo; en segundo lugar, qué hace; y, por último, todo lo que se deriva.

Alberto [sujeto] escribirá [verbo] textos hermosos cuando entrene y corrija mucho [predicado].

Carla se arrepentirá toda la vida de ese feo gesto.

Alteramos ese orden porque —por alguna razón— nos conviene y, entonces sí, lo señalamos con una coma:

Cuando entrene y corrija mucho, Alberto escribirá textos hermosos.

De ese feo gesto, Carla se arrepentirá toda la vida.

Hablamos de coma optativa o coma opcional

Una coma fuera de lugar hará el mismo efecto que esta pobre en un ramillete.

Pero hay casos en que cambia la función de las palabras y el sentido del enunciado cambia también por completo.

Una cosa es:

Muy bien, se llegó.

Nada que ver con:

Se llegó muy bien.

Si se te presenta la duda, mi recomendación es que preguntes, indagues, que no des nada por sentado. Y que escudriñes si cambia o no el sentido de lo que quieres decir; esto, a poco que pongas la oreja…

Propina 1

Cuanto más largo es el complemento adelantado, más conveniente se vuelve la presencia de la coma; no obstante, seguimos hablando de coma optativa u opcional.

A poco que las temperaturas sigan subiendo conforme avanza la primavera, se echarán como locos a las piscinas.

A poco que las temperaturas sigan subiendo conforme avanza la primavera se echarán como locos a las piscinas.

Propina 2

También son casos de coma optativa cuando se menciona al autor seguido del título de su obra:

 La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín, es mi obra literaria fetiche.

O bien:

La Regenta de Leopoldo Alas Clarín es mi obra literaria fetiche.

Propina 3

A veces tienes una y enlazando dos oraciones del mismo rango pero con sujetos distintos. Tal como hemos dicho, puedes, pero puedes no poner coma perfectamente:

Carlos salió corriendo por la puerta en cuanto sonó la hora del permiso y Ana lo siguió a pocos metros ajustándose la sudadera.

Fíjate: una cosa tan chiquita y todo lo que puede decirse de ella. Casi más que del coronavirus…

 

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6 Comments

  • Hola, Marian:
    No me extraña que me surjan dudas sobre el uso de la coma. ¡Hay un montón de normas! 😱 Y, para colmo, luego hay ocasiones en las que puede que sí o que no o que dependa del gusto de quien escribe según hacia qué lado se ha peinado el flequillo por la mañana… 😆
    Gracias por un artículo tan ilustrativo.
    Bendiciones y saludos 😊.

    • Marian Ruiz dice:

      Así, es Mari Carmen. Una cosa tan chiquitita y que puedan rellenarse páginas hablando de ella y no terminar. El gusto de quien escribe, como no esté muy pulido, puede hacer brincar el texto para el lado que menos se espera. Como el flequillo: o lo domesticas bien, o se encarga el viento; y este sí que no promete más que zarandeos… 😉

      Gracias por tu comentario.
      ¡Saludos sin comas!

  • Nadie dijo que poner comas al campo fuera fácil, pero, por eso, qué gusto da cuando se hace bien.
    Excelente artículo, Marian.
    Un saludo.

    • Marian Ruiz dice:

      Todo campo, verde o menos verde, exige cuidados continuos, dedicación; tú lo sabes. La coma no iba a ser menos.
      Muchas gracias por pasarte y celebrarla (da gusto cuando se hace bien, sin duda).
      Saludos muy cordiales, Javier.

  • Que excelente artículo, es intimidante ver en cuantas cosas uno puede fallar solo con el uso de la coma, no digamos con el uso de otros signos, yo me declaro totalmente neófito en este entramado de la ortografía, y como tal quiero preguntar cuál es la diferencia entre el uso del punto y coma, y la coma. Gracias por ilustrarnos. Un abrazo desde Guatemala.

    • Marian Ruiz dice:

      Hola, Ángel:

      No hay una respuesta corta. El uso de la coma es complejo y el del punto y coma, más. Si tienes buen oído, te ayudará la entonación (si sube, es coma; si baja, es punto y coma). Pero hay que adentrarse en sutilezas y prioridades para ver cuándo se necesitan uno y otra. Y son sutilezas que no aparecen explicadas en los manuales. De hecho, verás que hablan de que la coma es una pausa más corta que la del punto y coma; de ahí a pensar que tienen que ver con la respiración, un paso. Son pausas, pero nada tienen que ver con la capacidad respiratoria, como quizá se sigue enseñando hoy en la escuela, sino con pausas que toman en cuenta la organización de los elementos dentro de la frase. Yo, modestamente, trato de ir acercándome con este tipo de artículos.

      Un abrazo sin comas desde Madrid. ¡Y gracias por pasarte!

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