Correctora de textos

Entre la redundancia y el pleonasmo

By septiembre 30, 2020 No Comments

Hay diferencias difusas, como la que se establece entre la redundancia y el pleonasmo, que a menudo se confunden. Sobre todo, si queremos ser exquisitos.

Pleonasmo versus redundancia

¿Es pleonasmo o es redundancia? Esto es lo que debatimos hoy.

Tomas un texto y ves que hay muchos términos que se repiten porque a quien escribió se le pegaron como chicles. Nadie tiene que decirte que eso no está bien escrito.

Entre la redundancia y el pleonasmo hay la misma distancia que entre la repetición y la repetición literaria. Clic para tuitear

Luego tomas otro y ves algo que podría parecerse: repite muchos términos que podrían volverlo cansino, pero no; este es distinto y, de cansino, nada.

¿Cuál es la diferencia entre uno y otro?

Lo que dice la Fundéu de la diferencia entre redundancia y pleonasmo

Alguien interesado preguntó a la Fundéu por las diferencias entre redundancia y pleonasmo. Copio la nota, sacada de https://www.upb.edu.co/es/blogs/redundancia-pleonasmo:

Nota: Al preguntarle a la Fundéu (Fundación del Español Urgente) sobre si existe alguna diferencia entre redundancia pleonasmo, respondieron: “Hay quienes lo llaman pleonasmo cuando es una figura y redundancia cuando es vicio, pero, normalmente, se toman como sinónimos; la redundancia es más general y común, y el pleonasmo es un término más técnico”.

El compromiso de la Fundéu no es tanto intervenir en debates más propios de disquisiciones literarias. Y disculpa ciertas redundancias, cómo no. Pero lo cierto es que cuesta diferenciar entre repetición, redundancia y pleonasmo.

Qué es redundancia

Me interesa indagar si la redundancia es tan punible como la pintan. Redundancia es repetición, pero es más que mera repetición; en la redundancia se da una especie de amontonamiento y de soniquete.

  • Cuando un término se repite muy seguido dentro de un texto, es repetición.
  • Si un determinado concepto sale una, dos, tres veces, también es repetición.
  • Si cierto término clave se repite, también hablamos de repetición, aunque no se encuentre muy seguido en el texto.

En cambio, es redundancia…

  • Exagerar la exageración; ¡huy!, perdón: quise decir exagerar la repetición. Es cuando los términos que se repiten parecen atropellarse de tan iguales. De manera que cuando se exagera la exageración es, en sí misma, una frase redundante. Se llama redundancia léxica porque reproduce el lexema (unidad mínima de significado).
  • Y es hacer piruetas en el aire con doble tirabuzón. Traduzco, amable lectora, amable lector: la metáfora hacer piruetas en el aire con doble tirabuzón viene a decir enredarse alrededor de una palabra o de una idea y no dar con una salida. Lo llamamos —y va otra metáfora al canto— marear la perdiz. Es redundancia semántica.

Por ejemplo: entrar adentro, subir arriba, salir afuera, aplaudir con las manos o calzarse los zapatos son redundancias típicas.

Qué es pleonasmo

Pleonasmós es una palabra griega que significa superabundancia; o porque el significado está explícito o porque está implícito. Son palabras de más, innecesarias para la comprensión de lo que quiere decirse; aunque es muy distinta de la que se produce con la redundancia.

Un pleonasmo es una figura literaria y no mera repetición ni redundancia. Porque el pleonasmo repite, pero a la vez que repite, aviva el mensaje, le proporciona una intensidad extraordinaria o potencia un sentimiento determinado.

Y para muestra, un botón: parte de un poema de Fernando Arrabal titulado Y tú me dijiste.

Redundancia y pleonasmo: diferencias

La diferencia entre redundancia y pleonasmo tiene un nombre

La diferencia entre redundancia y pleonasmo tiene un nombre que les es común a todas las sutilezas. Se llama arte.

En el pleonasmo hay una suerte de ardor torrencial que fracasa en la redundancia. Un pleonasmo te sumerge en una especie de trance hipnótico que intensifica el sentido de lo que se dice. Es una especie de obsesión organizada que invita a experimentar la hondura del mensaje.

Un pleonasmo se construye con una intención. Una redundancia no; una redundancia sucede más bien a pesar de uno y de la mano de cierto descuido, en general, ligado a la impericia.

No pules tu estilo literario a fuerza de rodeos. Mejor, echa un vistazo a este artículo para intuir por dónde van esos tiros.

Lo que hay común entre redundancias y pleonasmos

La pregunta, señoría, es si puede haber cierto parentesco entre redundancia y pleonasmo. Vaya por delante que el idioma español es perifrástico y polisémico. Y vaya por delante también que, a menudo, una idea queda más clara si se reproduce con otras palabras. O si se insiste en ella. Y que, cuando menos, a través de ciertos mecanismos lingüísticos, puede sumar fuerza.

Vaya por delante todo eso; como ve, señoría, insisto para que la idea quede clara. Y todo ello es admisible y hasta necesario, pero a condición de administrarse y de que cada repetición añada algo.

Redundancia o pleonasmo

¿Redundancia o pleonasmo?, te preguntas. Pues mira: ni lo uno ni lo otro: solo son dos corderitos ideales.

Ahora diré algo obvio: lo único que hay de común entre redundancia y pleonasmo es el hecho de la repetición.

Y otra en la que no siempre se hace hincapié: la diferencia radical entre saber lo que se hace o no.

Porque hay ocasiones en que una redundancia favorece la claridad. Y en el discurso coloquial se disculpa en aras de la espontaneidad, la frescura, el relajo.

Una anécdota alrededor de lo que hay entre redundancias y pleonasmos

Otra advertencia, que todas son pocas: pongámonos en el caso de un profesional ante la corrección de un texto. El criterio que sigue es el de preservar su integridad y coherencia. Nunca hay un único abordaje, y menos, en un texto literario.

Lo digo porque es muy difícil juzgar si hay acierto o desacierto en tal o cual párrafo extractado (o lo que es igual y sería redundante decir: fuera de contexto).

Este es el caso. Hace poco, alguien preguntaba en un grupo de Facebook:

Abro debate lingüístico. En una frase como “Fulanita se dejó de rodeos y fue directa al grano” ¿se considera que hay redundancia? Me refiero a que, de las dos partes de la frase, una es imposible sin la otra. Si una persona va directa al grano es porque se ha dejado de rodeos…

Hay redundancia porque la idea se repite: dejarse de rodeos es ir al grano, expresar más con menos. Es lo contrario de la concisión.

Pero a quien pregunta le inquieta el asunto. Dice: «[…] de las dos partes de la frase, una es imposible sin la otra».

Si entendí correctamente el planteamiento, quiero ver si es cierto que una parte sin la otra no es posible.

Aplicamos el algodón a los ejemplos que debatimos entre redundancias y pleonasmos

Parte 1: Fulanita se dejó de rodeos.

Fulanita se dejó de rodeos:

—Tu madre murió —dijo tragando saliva—. Pero fue mucho antes de que tú vinieras. Estabas siempre tan ocupado que Julia prefirió no avisarte.

Parte 2: Fulanita fue directa al grano.

Fulanita fue directa al grano:

—Tu madre murió —dijo tragando saliva—. Pero fue mucho antes de que tú vinieras. Estabas siempre tan ocupado que Julia prefirió no avisarte.

Redundancia sí o redundancia no: dictamen sobre el ejemplo propuesto

Parece que el párrafo funciona con ambas partes por separado. Ahora bien, ¿es inadmisible esa redundancia? No lo sé. Sin contexto, no puedo saber si es un vicio del autor; o si se trata de cierto estado de ánimo de un personaje.

Ante un caso así, cada profesional de la corrección aplicará su criterio. Lo que importa es que, si el autor pregunta, pueda argumentarlo.

Redundas cuando dices «lo vi con mis propios ojos», pero es claro que hay un insistir en que fuiste testigo de algo. Como cuando te encuentras dos vestidos iguales en una fiesta: no te queda otra que reparar en ellos.

También cuando dices «vuelvo a reiterar mi desacuerdo»: tendrá sentido si es la cuarta o la quinta vez que desacuerdas.

Diferencias entre pleonasmo y redundancia

Si me obligas, diré que esto está más próximo al pleonasmo que a la redundancia.

Así que la copla es esta: la redundancia es baldía. El pleonasmo es intencional.

Entre la redundancia y el pleonasmo hay la misma diferencia que entre la repetición y la repetición literaria.

Entre redundancias y pleonasmos: construcciones absurdas

Reseño aquí algunas construcciones que cualquiera puede ver si busca en ejemplosde.com. Son redundancias de solemnidad que tienen poca disculpa salvo en boca de algún personaje torpe. Añado alguna de propia ideación; para unas risas:

Se pintan casas a domicilio. (¿Cómo podría hacerse de otro modo?).

Mi permiso de circulación está vigente en la actualidad. (¿Podría estarlo fuera de la actualidad?).

Se encontró un cadáver sin vida. (Buenísimo, ¿no? Me pregunto si será puro invento o producto de alguna insistencia… fuera de lugar).

Me olvidé involuntariamente de decirle que no viniera. (¿Algún olvidadizo voluntario en la sala?).

Yo personalmente pienso que hay peña con mucho sentido del humor. (Va a ser que, de forma impersonal, esta que escribe lo tendría muy difícil para pensar; incluso para emitir opinión alguna).

El viaje interespacial transcurrió en un brevísimo lapso de tiempo. (¿Y si dijéramos solo lapso, verdad? Sin embargo, esta construcción es harto frecuente).

Mientras se afanaban en limpiarle la herida, tuvo una hemorragia de sangre. (¿De qué, si no? ¿De huesines, de linfa, de horchata…?).

No obedecen a la lógica, sino a la forma espontánea en que hablamos muchas veces. O al deseo de transmitir una cierta emoción. Y en gran medida, al desconocimiento.

Propina 1

Una captura de Twitter:

Pleonasmo

Eso es hilar fino: ¿es posible no desear la libertad de quien se dice amar? Si no es así, ¿se ama, en realidad?

Ahí lo dejo.

Y esto no recuerdo quién lo subió y pido disculpas. En todo caso, es una brillante aportación para ilustrar redundancias:

Propina 2

Valga la redundancia es el recurso por excelencia de quien sabe que incurre en una reiteración y advierte al interlocutor, para advertirle, valga la redundancia, de que sabe lo que está haciendo.

El concepto o la palabra se repite, pero quien habla no dispone en ese momento de un sinónimo adecuado o de una alternativa.

Si no hubiera sido para poner un ejemplo propio, podría haber dicho:

Y advierte al lector para ponerle sobre aviso de que sabe lo que está haciendo.

Será porque no tengamos fórmulas, palabras, giros…

Propina 3

La palabra pleonasmo se las trae.

Son las ocho de la tarde y hay nueve vecinos reunidos en el portal:

—¿Alguien sabe por qué no viene Manolo?

—Está ingresado. Imagínate. Le hicieron una PCR hace unos días y salió negativa y, de repente, le ha dado un pleonasmo.

—¿Y eso? —El presidente se lleva la mano al pecho.

—Pues sí. Algo del pulmón.

Y a ti, ¿te ha dado un pleonasmo donde no era menester, quizá después de leer esto?

¿O tienes alguna duda menos que antes? (Así lo espero). 😉

¿Me lo cuentas? Anda, dale… ¡Nos vemos en los comentarios!

 

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