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Nuestra letra ñ sobrevalorada

By junio 13, 2018 No Comments

¿Crees que lo está? ¿Está nuestra letra ñ sobrevalorada cuando la exhibimos como distintivo? Es un valor propio, singular, frente a otras lenguas a las que les falta. Algunos seríamos capaces de iniciar una cruzada si la despacharan de nuestros teclados.

Ñ es la decimoquinta letra del alfabeto o abecedario español, aunque, tal como señala la Wikipedia y, por más que nos fastidie, no nos pertenece en exclusiva. La comparten los alfabetos de veintitantas lenguas (asturiano, gallego y euskera incluidos; no así el catalán) y los de muchas más del ámbito internacional.

Nuestra letra ñ sobrevalorada

Todo este lío por un beso de pulga. Verás…

¿Está nuestra letra ñ sobrevalorada?

Este artículo es producto de una necesidad. O de una reivindicación.

Te pongo en contexto: en un grupo de trabajo, alguien quiso saber si el término kukuxumusu significaba beso de pulga, tal como la propia marca lo anuncia en su página. Respondí que no, que hasta donde sé, no significa eso. O no de forma literal.

Mi explicación fue, más o menos, la siguiente:

Nuestra letra ñ sobrevalorada

Por el beso de una pulga yo daría…

Añadí que mi hipótesis era que podía haberse tomado del habla de una criatura, metátesis incluida. Metátesis, aquí, es ese intercambio de x por s en el segmento –musu de kukuxumusu.

Es fácil que si le dices a un crío «arkakusu muxu bat ematera noakizu →voy a darte un beso de pulga, el nene reproduzca kukusumuxu o kukuxumusu. De arkakusu muxu a kukuxumusu, un paso.

Un compañero replicó esto que reproduzco textualmente:

«Mi madre era de Rentería y sus besos eran con s (musu). Bastante invasiva es ya la x del vasco como para encima colocársela a los besos. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Si acaso a los muy húmedos. ;-)».

Es obvio que se trata de una coña, pero se me hace obvio también que algo añade en su trasfondo. Ese «bastante invasiva» no es inocente.

Como paso de polemizar, me reservé. Entretanto, me sobrevino la idea de reflexionar sobre el tema, así que me vas a permitir una pequeña digresión.

 

El latín no tenía eñes

A veces, a la consonante le correspondía un sonido largo. Su nombre técnico es geminación y viene a ser la representación duplicada de un sonido que se encabalga en otro. Sin entrar en vericuetos lingüísticos, que mi intención es otra, quédate con este dato: la geminada es un sonido que se alarga. A partir de él va a nacer la letra ñ.

Los dígrafos (ll, rr) son otra cosa. No son sonidos largos, sino fonemas en toda regla.

Nuestra letra ñ sobrevalorada

Qué tiempos aquellos en que la duplicabas…

Voy a retrotraerte unos siglos, a cuando escribías a mano en los monasterios. Te veo a ti, con tu capuchón de monje, curvada la espalda sobre un manuscrito. Una vela ilumina la copia diligente, letra a letra. Tu atención se concentra en administrar la tinta para evitar manchurrones, en el cuidado minucioso para no incurrir en errores. Una y otra vez. Una labor de orfebre, meticulosa, callada.

A mí que te observo, me asombran tu tenacidad y el respeto reverencial que pones en cada trazo.

 

Pequeños esfuerzos: la antesala de la virgulilla

Esas cruzadas que te traes con los manuscritos y los montones de veces de reproducir signos exigen una solución, siquiera con las letras que se duplican. La imprenta todavía no ha hecho acto de presencia, así que tras varios siglos dándole a la pluma, entiendo que sea hora de economizar; que para evitar el doble trazo nn pongas una pequeña marca y reduzcas las ocasiones de peligro y esfuerzos.

Está naciendo esa especie de n achatada [~] con el simpático nombre de virgulilla; una decoración peculiar por la que se nos disculparía sobrevalorarla si la tal ñ fuese cosa solo nostra.

(Te recuerdo aquí que no es la ñ el objeto de discusión, sino la x; para que no pierdas el hilo).

Nuestra letra ñ sobrevalorada

A veces nos pasamos sobrevalorando lo nuestro.

Nuestra letra ñ sobrevalorada

Desconozco qué salud tiene en gallego y asturiano, pero en euskera, que lo conozco de cerca, la ñ está en retroceso.

Se mantiene, sobre todo, en contextos de familiaridad, similares a lo que conocemos como hipocorístico (sobre todo, en sufijos: andereño →señorita, maestra).

De hacer valor de este hecho, podríamos reivindicarla y sobreprotegerla cual especie en vías de extinción.

Aunque como oñatiarra [oñatiarrak→ naturales de Oñati] podría decir junto con mis paisanos que somos la resistencia: esas eñes no tienen visos de desaparecer.

En otros casos, el sonido [ñ] pasa a ser [ei]: Beinat; o como ocurre con el genticilio de Iruña, que también lo pierde: iruindar. 

La x, sin embargo, solo es otro fonema (sonido) más del alfabeto vasco, como la b, como la z, como el resto de fonemas. Ese es su valor. Ni escasea ni sobreabunda más que sus compañeras. Clic para tuitear

Si te manejas con el euskera y quieres saber más, visita este enlace.

A lo que venía

Todo esto para hablar de la x del euskera y del comentario del compañero.

Tiendo a ser ingenua. Como tal comentario ligero, no me hubiera extrañado verlo en una red social: foros y redes se despachan cada día con disparos así. Pero, entre gente que trabaja con la lengua, ¿usar una para descalificar otra?

Te aseguro que la x del euskera no reclama nada. Más lo hace, si acaso, nuestra letra ñ sobrevalorada cuando nos ponemos a hablar de cierta marca.

Cada persona ama su lengua como yo amo la mía y menospreciar la ajena me parece una lamentable falta de respeto. Amo el castellano, amo el euskera y amo, quizá con menos efervescencia aunque igual consideración, cualquier otra. La razón es muy simple: sospecho que sus hablantes se encuentran a la misma distancia que yo de la mía.

 

Propina 1

Cada lengua tiene las letras que necesita para formar las palabras de sus actos de comunicación. Y sus vocabularios van variando en función de necesidades nuevas.

Dicho esto, tengo que lamentar muy mucho, hoy que he tomado a nuestra letra ñ sobrevalorada como coartada, que el título SEO no sea capaz de recogerla. Me la transforma sistemáticamente en n. Eso sí: a renglón seguido me saca los dientes para decirme que la palabra clave objetivo no aparece en el título SEO (y yo me lo quiero comer… a mordiscos. Al SEO, claro).

Ahora me pregunto qué hacer con nuestra letra ñ sobrevalorada y si esto ha de acabar así.

Propina 2

Las madres tienen todo el derecho de besar con s, con ñ o con ruiditos en cadena. Para eso son las madres. Hasta ahí podíamos llegar.

Propina 3

Si te ha interesado este artículo, te invito a poner atención en cómo utilizas las palabras. Ellas son inocentes; tú, no.

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